miércoles, 11 de julio de 2012

A la altura del arco de Moncloa...

Ayer por la noche fui espectador de uno de esos espectáculos que ponen a uno los pelos de puntos, cual escarpias. Al igual que las procesiones de Semana Santa había muchísima gente y también se palpaba en el ambiente un sentir especial. Esta vez no había una estatua a la que la gente gritase guapa, lo que se gritaba y se sentía era un "estamos con vosotros" "ole vuestros cojones". Como decía me encontraba allí por azar, no estaba en mis planes, pero una vez que te encuentras algo así te tienes que quedar. Poco a poco fueron entrando en Madrid, en silencio, jaleados por miles de personas y escoltados por los bomberos de Madrid. Ellos, con sus banderas regionales y sus linternas de minero, héroes de nuestros días nos han demostrado que solo con unidad, fuerza y cojones se pueden cambiar las cosas. Ya el hecho en sí de hacer un camino de  tantos kilómetros es encomiable, pero lo realmente increíble es pensar que ellos SI que se han movido por luchar por no solo su futuro, si no el de sus hijos.

Puede que estemos contemplando unas de las últimas luchas obreras de nuestra época, porque si de algo estoy seguro es que esta crisis marcará un antes y después en nuestro futuro. Esta lucha me recuerda a los antiguos enfrentamientos del siglo pasado entre mineros, obreros, agricultores y la patronal o el Estado. Es triste pensar que con el pacificismo no se consigue nada en este país y que tendremos que luchar a la forma de antaño por nuestro futuro. Si es lo que quieren, lo tendrán. Gracias mineros, por recordarnos el camino.

lunes, 19 de marzo de 2012

Como podréis apreciar el ritmo al que aparecen nuevas entradas por aquí es bastante lamentable, y probablemente me habría tirado un par de meses más sin aparecer por aquí si no tuviésemos que conmemorar una fecha tan importante y señalada como la de hoy. Es una pena lo ligeramente desapercibida que ha pasado la noticia entre los medios de comunicación, no obstante seguro que os imagináis lo que ando celebrando por aquí. Si, obviamente hoy aquí se honra a la Pepa.
Tranquilos no os voy a aburrir poniéndoos todos los artículos de esta, ni siquiera quiero que esto sea algo muy largo. Solo señalar algunas cosas importantes.
Fue la primera constitución de este país, si no me equivoco y en muchos aspecto mucho más progresista que las que la siguieron, que fue derogada por un rey inútil, de los que solemos tener en esta piel de toro. Pero ni que fuese la primera ni progresista es lo verdaderamente importante, lo que realmente importa fue como nació, entre los cañonazos franceses de la asediada y libre ciudad de Cádiz, con la colaboración de las colonias, si, esas que perdimos por imbéciles e inútiles. Fiel reflejo de nuestro país, de dos partes tan obligadas a convivir y a la vez tan separadas, tradición contra progreso, y así seguimos tirándonos los trastos a la cabeza todavía, más de doscientos años y no hemos cambiado lo más mínimo.

Por todo lo que pudo ser y no dejaron que fuera

¡Viva la Pepa!

viernes, 18 de noviembre de 2011

A ese señor que se encuentra en la Moncloa

No se irá usted por la puerta de atrás. No por lo menos en mis líneas. Por suerte y gracia del destino, aquí el presidente soy yo, y no un presidente de como usted, una marioneta que ha acabado con el algodón saliéndose por las costuras de tanto ajetreo. No se da cuenta de lo que deja atrás, si fuera un general en un país decente, y no en estas nuestras Hispanias, ahora mismo estaría siendo fusilado por inepto, por desastre y de regalo por por cretino, que también lo es. Pero no se preocupe, que aquí hay para todos, ya le llegará su momento al señor Rajoy, que como todos sabemos va a ser nuestro próximo presidente. Como iba diciendo, si este país fuese un país como Dios manda, (y no como monseñor Rouco quiere que sea), ahora mismo tendríamos montado el patíbulo en Sol, si, esa plaza que le dio tantos quebraderos de cabeza hace unos meses. Aunque no sé yo si realmente ha tenido un solo quebradero de cabeza, estos últimos meses ha sido de todo menos presidente. Por favor, se me retuercen de los higadillos solo de recordar como el país se estaba yendo a la santa mierda mientras usted seguía en su sillón viendo como Rajoy y Rubalcaba se peleaban por su trono. Probablemente los meses más críticos en décadas y no dio la cara. Pudo decir, yo mientras esté aquí voy a hacer todo lo que pueda por todos y cada uno de los españoles que hay en el país (españoles o como narices quiera que nos llamemos). Pero hoy no quería hablar de estos meses, quería hablar de su trayectoria como presidente. ¿Se acuerda de cuando negaba la crisis?¿Se acuerda de cuando negociaba con ETA, mientras seguían amedrentando a la población (y matando)?¿Se acuerda del señor Bush?¿De la SGAE, su trama corrupta y las órdenes de USA sobre el tema?¿Y de la guerra en la que están luchando nuestros soldados? Porque no nos engañemos Afganistán es zona de guerra, lo reconozca usted o no. Y esto son las primeras cosas que me vienen a la mente, así de primeras, de aquí te pillo aquí te mato, pues yo sí, me acuerdo perfectamente, vamos que si a mi se me hubiera ocurrido intentar hacerlo peor, no lo habría conseguido. Lo único que me consuela es que no lo hizo a propósito, sino que usted es recatadamente imbécil. Ahora en serio, usted es imbécil, pero también es un mentiroso de aúpa. Que si, que no estoy descubriendo la energía nuclear, que los políticos mienten ya sea por diversión como para salvar el pellejo, pero usted miente soberanamente mal, y mira otra cosa no, pero ya que nos miente...¡Hágalo bien, leñe! No obstante lo que más me molesta de usted no son las mentiras, sino como un proyecto que realmente tenía ideas muy buenas, aunque algunas ciertamente ingenuas (cuando prometía el cero paro, como el que vende palomitas o anuncia el fin de ETA).El problema vino cuando comenzó a colocar a inútiles en los ministerios, a gente sin formación y que parecía solo interesada en salir en la televisión. ¿Recuerda la conjunción planetaria? Yo si, perfectamente, de hecho esta noche me ha dado por observar un par de planetas con mi telescopio y los planetas siguen todavía avergonzados de que la señorita-pogüer-balans (léase power balance) les mentará.

Mírenos ahora, con el paro que ha dejado, con los banqueros en el poder, con nuestra querida derecha religiosa avanzando terriblemente y con una crispación territorial que va a ser sumamente complicada de superar. Mírenos, por favor, y dese un par de cabezazos contra la pared, por lo que pudo haber hecho y no hizo.

Gracias por vendernos a Europa y gracias por joder mi futuro

lunes, 10 de octubre de 2011

10 años

Hoy hace justo 10 años me cambió la vida, de forma radical y absoluta. A pesar de que ha pasado mucho tiempo, me es muy difícil poder ponerle palabras a lo que siento. Era un niño, que tras años volvía con ilusión a hacer Judo, y en la tercera clase, una caída. Una simple caída, tonta, estúpida y te cambia la vida. Estaba pasando con las manos unas escaleras horizontales, como las que hay en cualquier parque, en esto que tus brazos no pueden más y resbalas. Debe existir un porcentaje alto sobre el 99,99% de las veces, en las que no pasa nada. Yo soy ese 0,001%, me caí fuera de la colchoneta, con la mala suerte de que mi brazo derecho se apoyara mal y se diese la vuelta. A pesar de que había pagado la tasa de la federación de Judo, el responsable del gimnasio todavía no lo había llevado a la federación, así muy chanchulleo español, muy nuestro, por lo que me llevaron a La Paz, en vez de a la mutua de deportista, o donde demonios me tocase ir. Tras radiografiar el brazo me sujetaron entre dos médicos y me devolvieran el brazo a su posición correcta, sintiendo ahora que lo recuerdo, un profundo de alivio. No obstante, me volvieron a hacer una radiografía y descubrieron que tenía rota y desplazada la epitroclea, que es un el huesecito que esta en el codo, justo por la parte interna. Vamos que estaba bien jodido. Diez años atrás, el 10 de Octubre era jueves, con su consiguiente puente del Pilar, con lo que el jefe de traumatología me mandó a casita, diciéndome que se soldaría pronto y que volviese el martes a consulta, a primera hora de la mañana.
Dicho martes acudimos puntuales a ver la cara del médico que se hallaba entre la indignación y la incredulidad, en su cabeza no cabía que un persona de mi edad y con una fractura tan seria como que la que yo tenía estuviese sin operar. Así que me citó a la 1 del mediodía para ingresar. Ese mismo día me operaron a las 9 de la noche. ¡Que hambre pasé! Desde el desayuno hasta el desayuno del día siguiente no pude comer nada de nada.
Al mes me quitaron la escayola, yo tan feliz voy a mover el brazo y... voilá, no puedo abrirlo más de cuarenta grado, y no solo eso, si no que una de las agujas que tenía en el codo había sido rodeada por la piel de alrededor, resultado, a los días me tuvieron que volver a rajar con anestesia local para poder extraerla. La otra aguja que tenía me la quitaron a lo bestia, me rodearon como cinco personas y una con unos macroalicates me la quitó, así, a lo vasco.
Y os preguntareis, ¿se acaba aquí la historia?
No, en absoluto, lo peor viene ahora, cuando comienza la rehabilitación, los dolores, la impotencia por no poder abrir el brazo, el miedo a quedarme así y finalmente en mi vida el lastre, tanto físico, como psíquico.
Físico por perder algo de movilidad, y psíquico por el dolor, el sufrimiento y el miedo a que pueda volver a ocurrir.

jueves, 3 de marzo de 2011

Cumpleaños


Este año no escribiré nada trágico, no tengo en mente nada tan absolutamente melodramático como otros años. Este año tengo otros sentimientos, más sosegados, puede que sea cosa de la edad, o cosas de la vida, que no es lo mismo.  Ya son 20 años, es bastante tiempo vivido. Y creo que la vida a pesar de  ser injusta, es bella. Soy feliz, o por lo menos en líneas generales lo soy, con todo lo dura que es, con los continuos palos. Pero en especial, estoy agradecido por todos, creo que mi vida sin la gente, sin vosotros no sería lo mismo. A pesar de que siempre se me han dado bien los estudios, aunque ahora me cueste infinitamente más, nunca he tenido mano con la gente. No puedo mentir y decir que socialmente he sido popular, he tenido dificultades para relacionarme. No tengo una inteligencia social muy elevada, pero poco a poco he ido desarrollando un poco mis habilidades sociales. No siempre me comporto como soy, o como me gustaría ser, por ello mis compañeros de clase, pues a veces se asombran, me cuesta llegar a ellos, chicos si alguna vez leéis esto, perdonadme, intento dar todo lo que puedo. A mis compañeros de centro, perdonadme si a veces soy demasiado severo o serio con lo que hago. A mis amigos de los salesianos, os veo poco y cuando os veo no sé muchas si estáis sobrios o lo hacéis para aguantarme, pero sabed que siempre estáis en mi corazón. Compañeros de los agustinos, os veo de cumpleaños en cumpleaños, y si lo consigo celebrar (por cuestiones de horarios) espero veros. A mis amigos de las salesianas, que os voy a contar, es difícil que os diga nada nuevo, por todas las chorradas que salen de mi boca, perdonadme. A ti Miguel, porque me has dado en mi vida más de lo que yo te he dado, gracias, de verdad.
Liss, sabes que no tengo palabras para describir lo que significas para mí, por ello, creo que darte las gracias se queda corto.  Te necesito
A todos los que os tengo en mente, pero quiero publicar esto antes de que se pase mi día y no me da tiempo. A todos los que me habéis felicitado gracias, aunque sabed que siempre me ha gustado agradecer cada felicitación, y este año eso no variará. En el fondo, gracias a todos los que formáis parte de mi vida. Gracias

Este mes no hay fantasía ;-)

domingo, 6 de febrero de 2011

II

II

Llovía. Llovía firmemente en Talabheim cuando llegaron. Nunca pensó Luss que se alegraría tanto de calarse con la cortina de agua que caía, de tener empapados los huesos y sobretodo de estar helado como la nieve de Kislev. Desde que salieron de la ciudad hace algo más de un año no habían vuelto a sentir el miedo a los rayos de las tormentas, ni las gotas de agua resbalar por los cristales de las destartaladas casas de su barrio en la ciudad. Pues allí de donde vienen, de las tierras del Sur, solo hay calor, eso y un viento seco que arrastra arena y golpea continuamente el rostro de aquellos insensatos que caminan por esas tierras desgastadas.
Allí estaban entre el barullo de la ciudad. Lo primero de todo había sido dirigirse a palacio, allí habían informado de su llegada y a su vez habían entregado al rehén. Un rehén que después de compartir todo el camino de vuelta con ellos se había vuelto uno más su particular y pequeño grupo y la despedida se les había hecho difícil, pero no, ni siquiera eso había empañado la alegría por la vuelta a casa. Tenían cita con el Emperador al día siguiente, por lo que podían aprovechar el resto como quisieran.
Luss pasó el día junto a su esposa y sus dos retoños quienes habían crecido muchísimo en su ausencia y casi ni reconoció al verles en la puerta de su casa.
En cambio Caser, no tenía familia que le esperase, pues todos habían muerto, ni amigos a los que contarles sus aventuras en las tierras de los muertos pues ellos también estaban muertos, todos excepto Luss. En el Imperio poca gente del pueblo llano consigue llegar a la senectud. Si no morían por las escaramuzas que el Caos y los pielesverdes realizaban por las diversas ciudades y pueblos, se encargaban tanto la peste, como los alistamientos forzosos para matarles. Alistamientos inútiles en su mayoría para defender un feudo de otro, una ciudad de otra, en un imperio fraccionado que poco a poco se derrumbaba.
Se dirigió al a taberna, a la que siempre acudía cuando se encontraba en la ciudad, El pico de oro, en breves minutos podría enterarse de las últimas nuevas y de las viejas, así como descansar con el consuelo del vino y quien sabe a lo mejor con una de las señoritas del placer que pululaban por el mugriento local. Cuando después de caminar por varias calles llegó a la encrucijada donde se encontraba su amada taberna sintió una cuchillada mental en el pecho, sólo quedaban ruinas en su lugar. Intentó preguntar a los vecinos de las casas cercanas pero nadie contestaba. Las puertas y las ventanas se cerraban, todos sordos, todos ciegos, todos mudos. Resignado por no conseguir información se fue a otra de las muchas tabernas del lugar a perder el conocimiento con el alcohol. Otra nueva pérdida en su vida, otra más.

-Dígales que pueden pasar- ordenó el Emperador.
Entraron los dos en la sala, uno pulcro y bien vestido mientras que el otro con ojeras, sangre reseca en las sucias ropas y pestazo a vino barato.
Al verlos pasar el Emperador no pudo disimular una mueca de asco ante el pestazo que desprendía Caser.
-El informe que me han entregado me parecido muy interesante.-Dijo mirándoles fijamente a los ojos mientras releía el papel apresuradamente. -Han demostrado un valor del que muy pocos héroes del Imperio pueden jactarse, sin duda serán recompensados por ello.
-No dudamos de la veracidad de sus palabras, pero llevamos esperando pagos desde hace cinco años.- le replicó Caser. Luss le dirigió una mirada muy severa, esas no eran maneras de dirigirse al Emperador.
-Los objetos que han traído son bastante esclarecedores, y si como decís hay más oro en la necrópolis debemos conseguirlo. Hablaré con el consejo sobre el tema.- Siguió hablando obviando el comentario de Caser, sin la más mínima alteración en su tono de voz, seguía siendo frío.- Aun así tengo ciertas duda sobre la muerte de su camarada, como se llamaba... ah, si Ánto, pone aquí- dijo mientras releía en el informe.- El rey funerario fue golpeado, hasta el punto que estos se quebraron y se regeneró completamente. ¿Es eso cierto?
-Si, señor, ambos lo contemplamos- afirmó Luss.
-¿Con seguridad?
-Absolutamente seguro.
-¡Por los Dioses!-Exclamó el Emperador- Yaga- llamó a su criado- tráeme el Libro.-
Había perdido la compostura anterior, ahora se movía febrilmente por la estancia cogiendo pergaminos, papeles y mapas por las diversas estanterías.
-Si, señor- Respondió alguien detrás de la puerta.
-Hace años un aventurero recorrió las mismas tierras que vosotros, lo hizo por orden de mi padre. A su llegada escribió todo lo que había aprendido del lugar y las historias que corrían allí. Este aventurero habla con especial hincapié en la historia del rey funerario más magnánimo y cruel del lugar.
-Escuchen atentamente.- dijo mientras abría el libro que le acaban de traer.

"Al morir Settra, el rey momificado, se le colocó un pectoral. El oro que se usó en el pectoral fue bendecido por la Diosa de la Guerra Anasaréa y fue traído de lejos por un enano aventurero. Durante cuarenta días estuvo trabajando y fundió el metal dorado con paladio y platino para darle mayor dureza y un color plateado. Hechizaron el pectoral y cada noche un sacerdote se encargó de renovar los encantamientos con lo que le concedió mayores propiedades mágicas. Entre estas propiedades se contaba que evitaba la descomposición de la carne y que su portador no pudiese recibir daño alguno, todos los golpes son absorbidos por el pectoral y este al ser indestructible estos son en vano. De todas formas lo más importante es que gracias a las dádivas de Anasaréa su portador siempre ganará todas las batallas en las que combatiera.
Desde la muerte de Setra hasta el año -40 el pectoral estuvo en la gran pirámide de Khemri enterrado junto al gran rey. En ese año Nagash realizó el gran despertar para someter a los reyes funerarios. Un hechizo de gran dificultad en el que demostró su maestría como nigromante. Al principio pareció dar resultados pero los reyes funerarios de antaño no eran muertos corrientes, no tardaron mucho en desobedecer las órdenes del nigromante y comenzaron a luchar entre ellos. Nagash convocó a su ejercitó en las lejanas montañas y marchó contra Nehekhara.
Settra no se había despertado por el conjuro, su poder estaba por encima del de Nagash. Solamente este despertó cuando su tierra lo necesitó. Por ello las puertas de la gran Pirámide de Khemri se abrieron y el más astuto de los reyes funerarios apareció. Volvió para poner orden en sus tierras, volvió con el ejército que en vida le sirvió. Pidió su antiguo carro y ordenó a su guardia que le siguiese. Así fue el ejército de Settra partió a la batalla, miles de esqueletos lo formaban, miles de esqueletos liderados por aquel a quien empezaron a llamar el "Imperecedero" con el aspecto que tuvo en su juventud aunque muriese de viejo. Sometió rápidamente a los demás reyes haciendo que dejaran atrás el caos y desorden que había reinado entre ellos.
Al llegar Nagash a Nehekhara se encontró al grandioso ejército de los reyes caídos. La astucia de Settra junto con la bendición de la Diosa propiciaron una tremenda derrota a Nagash quien tuvo que retirarse a su ciudad, Nagashizzar con más rapidez de la que había venido y con todo su ejército de no muertos descansando en las arenas de Nehekhara, exactamente a unas cien millas de Quatar. Debido a los conflictos por las tierras, pues había padres e hijos que habían sido reyes de un mismo lugar tuvieron que dividirse a partes iguales. Ya los reyes no podían dormir, ya no podían volver a sumirse en el letargo así que gobernaron sus tierras como antaño hicieron. Más Settra no pudo conformarse con las escasas tierras que ahora poseía. Él fue el primer gran rey y él creía que por derecho estaba por encima de los demás, por ello comenzó a someter a los reyes más cercanos provocándoles la muerte de la única forma posible, machacando sus huesos y esparciendo sus restos por la arena. Sólo así se puede producir el fin de estos. De esta manera adquirió mucho más poder y territorios y su ejército ya de un principio colosal aumentó con los de los reinos conquistados engrandeciendo la gloria de Settra. Al principio todo esto pasó inadvertido pero llegado cierto punto, cierto momento los demás reyes fueron conscientes del riesgo de pasar de ser eliminados y presentaron batalla conjuntamente.
Pocas batallas en el Viejo Mundo se pueden comparar con esta, puede que alguna entre las dos razas de elfos, o de los enanos contra los pielesverdes. Cientos de miles de esqueletos lucharon allí. Al final de la segunda noche de combate (pues los no muertos ven en la oscuridad) el flanco derecho de Settra fue poco a poco retrocediendo debido a la presencia de una gran compañía de gigantes de huesos. En el flanco izquierdo y en el centro la cosa estaba muy reñida. Cierto es que Settra se hallaba en inferioridad numérica pero eso no era problema para su genio estratégico. Durante el tercer día y el cuarto las caballerías de ambos ejércitos realizaron pequeños combates sin llegar a enfrentarse directamente, pero en la cuarta noche ambos grupos se escindieron de los núcleos principales y nada se pudo saber de ellos pues una tormenta de arena les cubrió. Finalmente dos días después apareció Laemi, príncipe funerario, hijo de Settra y muerto en juventud saliendo victorioso de la batalla cargando contra el flanco derecho de la coalición, muchos huesos quebraron y si hubieran tenido moral habrían huido, pero los esqueletos no tienen voluntad, no tienen ánimo, no tienen sentimientos y si los tuvieran no podrían usarlos, no son mas que instrumentos al servicio de sus amos. Aún así ese flanco comenzó a flaquear por sus pérdidas.
Por el centro Settra había formado una punta de lanza. Allí se encontraba él, en la vanguardia junto a sus mejores guardias del sepulcro. Al séptimo mediodía aparecieron los refuerzos, en una hábil maniobra habían rodeado el campo de batalla y atacaban por la retaguardia de la coalición, Settra sabía que la flechas de poco servían contra los muertos, lección que había aprendido un año atrás contra Nagash y que los demás reyes no, así que no los llevó a combate sino que los dejo en la retaguardia para que pudiesen ejercitar la maniobra como planeaba, armados con lanzas y espadas en vez de los arcos que manejaron en vida, cargaron. La coalición estaba siendo derrotada.
Habían sido rodeados desde vanguardia, hasta retaguardia pasando por lo que quedaba de su flanco izquierdo. Settra mordió bien a su presa y sólo el flaco derecho aguantaba el envite.
Ese mismo día se enfrentaron los portadores del icono de ambos bandos. Los soldados cercanos a los combatientes se pararon a observar la lucha. Cientos de cuencas vacías observaban los movimientos de los dos esqueletos. Nadie los jaleaba, nadie hablaba, sólo el ruido de sus armas al chocar rompía el silencio del desierto, sólo el viento juguetón silbaba entre los huesos de los muertos. Fríos, insensibles ni siquiera quejumbrosos por su eterna vida de servidumbre. No se retiran voluntariamente, son lentos y poco inteligentes pero ni cinco lanzas atravesando su cuerpo pueden pararles. Sólo separando la cabeza del cuerpo caerán al suelo como un montón de huesos con armadura. Casi todos los muertos de las tierras Nehekhara poseían este servil comportamiento a excepción de seres sobrenaturales y momificados.
Los reyes de la coalición estaban pensando en una retirada a sus tierras donde comenzar una guerra de guerrillas o en una rendición por la cual pudieran conservar sus no vidas. Ya se disponían a pedir parlamento cuando ocurrió lo siguiente:
Settra quería ponerle fin a la batalla, hastiado de tanto luchar por lo que se dirigió personalmente con su guardia al flanco derecho. Comenzó a desmembrar ágilmente a los gigantes de hueso que mantenían a raya a sus soldados. Settra pretendía hacer retroceder a este flanco para poder rodear totalmente al enemigo. Los gigantes intentaron machacar, atravesar, desmembrar y destrozar al Imperecedero pero no consiguieron hacerle ni un rasguño gracias al pectoral.
Pero no todo iba a ser un camino de rosas. La coalición aguantaba firmemente en ese flanco debido en parte al comandante Kadú, que luchaba con determinación. Este vio llegar a lo lejos a Settra y empezar a machacar a sus gigantes, por lo que decidió combatir personalmente con él, sabía todo lo que arriesgaba pero confiaba en si mismo, si le derrotaba algo que a priori es imposible por el pectoral todo terminaría. Inconsciente quizás, temerario también pero desesperado sin duda. Dirigió su carro hacía la primera línea de batalla. Settra había trepado por la espalda de un gigante de hueso y se encontraba machacando su duro cráneo a golpes mientras el ser intentaba quitárselo de encima. Terminó el gran rey y vio a Kadú desafiándole. El montón de huesos enormes cayó al suelo provocando un tremendo estruendo y Settra alzó su espada. Le atacó, su enemigo paró el golpe a escasos centímetros de su cara. Settra tenía mucho interés en matar a todos los reyes que pudiese en batalla. Una vez eliminados podía reclamar todas sus pertenencias, incluido ejército y tierras según las antiguas leyes. Aún así solo se había enfrentado a tres en siete días de batalla, los demás habían rehusado combatir con él.
Settra manejaba una gran espada a dos manos, de oro y bronce por lo que había evitado la corrosión y no resultaba muy maleable. Kadú portaba una espada corta de hierro y un escudo redondo de bronce, al ser Kadú de siglos posteriores ya se conocía la tecnología del hierro por contra tenía este rey perteneció a una época decadente que el intentó suplir con inteligencia y esfuerzo pero no pudo evitar la decadencia de sus tierras. La civilización había comenzado a emigrar al norte. Por ello no ostentaba ni grandes joyas ni vendajes exquisitos.
Kadú aprovechó para golpearle con su escudo en la cara. Se separaron ligeramente y Settra describió un arco que habría decapitado a su adversario de no haberse movido rápidamente. Unos breves instantes después, ambos intercambian estocadas y golpes en los que ninguno de los dos recibió heridas. Tampoco se podían cansar así que los envites continuaron con fuerza durante un tiempo hasta que Settra ejerció una finta magistralmente y le clavó la espada cerca del cuello a su oponente, en la clavícula hasta llegar al hueso, cortando vendajes y carne fisurando el hueso, pero se quedó encascada la espada por lo que Kadú aprovechó para cotar las ataduras del pectoral de Settra y clavarle la espada en el vientre pero paso limpiamente y regeneró la carne herida inmediatamente. Settra sonrió malévolamente. Éste dejó su espada y sacó una pequeña daga con la que de un tajo le amputó la pierna izquierda a la altura del muslo. Kadú totalmente desesperado se lanzó con la pierna derecha, la que le quedaba, y empujó al suelo a Settra a corta distancia, donde no podía manejar su espada. Con gran esfuerzo Kadú le arrancó el pectoral. Settra dio un gran grito y sus guerreros se paralizaron de terror. Quedó al descubierto la marca por la que le extirparon los órganos al morir y por el mismo sitio huyó gran parte del poder que poseía. Ahora acababa de perder su total inmortalidad.
No todo estaba perdido para Settra mientras el combatía su guardia había eliminado a todos los gigantes restantes y a dos reyes funerarios que no habían conseguido huir. El flanco enemigo tuvo que replegarse hasta ser totalmente rodeados. Los arqueros del ejército de Settra cerraron el círculo. Kadú fue uno de los últimos que consiguieron huir al interior del círculo llevándose consigo el pectoral ante la mirada de incredulidad del gran rey que no puedo reaccionar a tiempo para atraparle, ni mucho menos sus soldados que le vieron huir a toda velocidad en su carro, saltando sobre su pierna derecha, con el pectoral en una mano y la pierna izquierda en la otra.
La coalición al verse en tal difícil situación mandó mensajeros para tratar un acuerdo. Settra se mordía los puños, acababa de perder la batalla por una estupidez, por su arrogancia y por la fortaleza de un enemigo. Gran parte de su poder se acababa de evaporar, se siente débil, incluso hasta cansado algo que realmente es imposible en un muerto. Sabía que tenía que negociar, su ego le impedía continuar la batalla, había sido derrotado y necesitaba lamerse las heridas, por lo que finalmente aceptó negociar. Settra se comprometió a no atacar nunca más a los restantes reyes, las tierras serían distribuidas de nuevo. Él recibiría las tierras de todos los reyes caídos en batalla junto a sus ejércitos y tesoros, finalmente sería el amo y señor de más de la mitad de la Tierra de los muertos. Durante dos días posteriores a la batalla se realizó un complejo rito a Setis, Diosa de la justicia, por el cual ninguna de las dos partes podría incumplir el tratado.
Al mismo tiempo decenas de sacerdotes funerarios se encargaron de reanimar a los esqueletos. Alzaban todos los huesos semienterrados y obligaban a que cada parte del cuerpo se volviese a unir. Entonces los sacerdotes se ocupaban de unir la cabeza al cuerpo con una mezcla especial a base de polvo de huesos y arena sagrada entre otros extraños ingredientes.
Settra volvió a Khemri. Desde allí reconstruyó la ruinosa ciudad con las manos de sus guerreros, las antiguas carreteras volvieron a planificarse en una red más compleja, se realizaron obras de drenaje en las cercanías del río y de irrigación en las zonas pobladas de vivos. Crearon grandes plantaciones de árboles. Los antiguos descendientes de Nehekhara volvieron a las tierras de sus padres, desde el norte, de las zonas con más agua por orden de Settra, ligados a la tierra por la que sus antepasados sirvieron, la tierra que defendían ahora en muerte ligaba a su descendía a servir al rey que ha retornado. Así fue como la ciudad tomó esplendor, los muertos ayudaban a los vivos y los vivos servían a Settra. Uno de los grandes proyectos de Settra vio la luz, Cientos de naves fueron creadas y botadas en el gran río que recorre Arabia. Los bosques de madera fueron talados y plantados innumerables veces.
En el año 99 de la coronación de Sigmar la gran armada No muerta partió de Khemri para llegar al gran Océano.
Al año siguiente saquearon las costas de lo que siglos después sería Bretonia. No sé sabe si fue un temporal, o una batalla pero Settra volvió ese mismo año diezmado en hombres y naves con muy pocos tesoros.
Durante largo tiempo Settra proyectó la creación de una armada invencible, inmortal. La madera con el tiempo y el agua se pudría. Settra se consagró a la construcción de gigantescas naves, fortalezas de piedra, que se mantenían a flote gracias a la magia oscura. Cada cinco años los ejércitos no muertos botaban diez naces medias y una gran fortaleza. Settra preparó a sus muertos para luchar según tácticas modernas, aplicó nuevas técnicas de navegación
Año 451, la flota No muerta de Settra ataca Tilea. Sartosa es asediada y todos los habitantes que no habían conseguido huir fueron esclavizados. Esta oleada de esclavos hizo que Khemri aumentase en riqueza y poder. Se iniciaron las grandes obras. Cerca a la pirámide negra de Nagash.
Poco después de la mitad del milenio llegó la peste mágica, los skavens habían comenzado a invadir el sur. Parecían interminables y sus maléficas plagas atormentaron a la población durante cincuenta años. Murieron tres cuartas partes de los habitantes vivos y los que quedaron huyeron fuera de los alcances de Settra. Settra dirigió su ejército muerto contra las ratas y consiguio que estas se ahogaran en el mar.

Periodo de decadencia
Sin casi seres vivos a sus órdenes Settra se vio obligado a investigar los límites de sus poder. Tras muchos ensayos consiguió levantar a los muertos por la peste y también a todos los que había muerto en sus tierras desde su retorno.
Provisto de nuevos trabajadores siguió creando nuevos barcos. Pero el conjuro no salió del todo bien. Los trabajadores volvían a sus tumbas al amanecer para despertarse con la caída del sol.
En el 977 de nuestra era, los espías de Settra son expulsados de Bretonia. Esto crea una agravio importante para Settra. Jura conquistar el país aunque pierda todo lo que posee en el intento.
Settra ha recuperado el poder personal que antaño le daba el pectoral, ahora sus guerreros no se confundiran al recibir las órdenes como sucedió en la batalla contra la coalición.
Finalmente en el año 1175 Settra dirige su flota personalmente hacia Bretonia, se dispuso ya no sólo a capturar esclavos sino a conquistar la tierra y colonizarla. Así comenzaría su Imperio entre los hombres del Norte. Pero Bretonia y los demás reinos de los hombres no estaban dispuestos a ser invadidos por los muertos.
Después de varias escaramuzas a favor de Settra, en las que se demostró la supremacia de los barcos de piedra y sobretodo de las grandes fortaleza.
Si no les ganaban en el mar será mucho más difícil derrotarles en tierra.
Bretonia mandó mensajeros a todas las naciones humanas, sólo Tilea respondió. El Imperio se encontraba en serios problemas. Drakwald estaba siendo masacrada, la peste mermaba la población y no había un único poder que pudiese reunificar el Imperio. Estalia estaba inmersa en sus propias guerras internas como para preocuparse de la flota no Muerta.
Así con escasas fuerzas el rey Bretón le encargó la batalla final a su Almirante Henri Lamorte. Hombre de probada experiencia marina. Éste ideó un complejo y arriesgado plan dependería en gran parte tropas de tierra.
En Cabo Feroz combatieron las dos armadas. La línea de batalla bretoniana estaba formada a dos líneas. En el centro de la formación estas de casco bajo con lo que evitaban encallar y colocando el doble de naves en los flancos. La mayoría de las naves de los flancos eran muy ligeras.
Settra observó desde lo lejos la línea y cayó en la trampa. Ordenó a sus naves de mayor embergadura unirse a él. Atacaron en flecha, intentando el centro de la formación e intentar llegar a una playa cercana donde podrían desembarcar el cuerpo principal de infantería. Ellos serían la cabeza de la invasión.
Todo ocurrió según lo previsto, el buque insignia donde se hallaba Settra atacó en primer lugar junto a sus fortalezas. Settra no temía luchar personalmente contra los seres vivos, ellos no sabían como destruir a un rey funerario. Con la embestida inicial hicieron retroceder el centro de la formación bretona. Mientras les perseguían fueron encallando los barcos, debido a su formación eran barcos con mucho calado al contario de las naves bretonas. Los flancos rodearon a la inmensa flota No-muerta y la parte más importante del plan de Lamorte se llevó a cabo.
Cientos de piedras surgieron del cielo procedentes de la elevación del cabo.
Muy pocos barcos de Settra fueron dañados, y un par de ellos al recibir impactos sobre el casco se hundieron con toda los soldados muertos metidos a marineros por órdenes del rey. Algunas piedras mágicas quedaron flotando. Poco a poco la flota de Settra se fue concentrando. No sólo por la trampa tendida por Lamorte, también porque al ver a su rey inmóvil acudieron a su rescate, quedando ellas a su vez encalladas cerca.
Desde los flancos los barcos bretones formaron una línea de fuego; habían colocado cañones, arma que Settra desconocía totalmente. Mantenían a raya a todo aquel que intentaba atacarles. Lo cierto es que estaban haciendo papilla a su armada de piedra. Siendo consciente de la masacre a la que estaba siendo sometida su flota ordenó la retirada de los barcos supervivientes. Las fortalezas marítimas no podían ser movidas. Mandó evacuar con cargueras a casi todos los soldados. Excepto a unos cuantos para proteger las grandes fortalezas con un par de sacerdotes con la esperanza de recuperarlos algún día. Dado que ni la flota enemiga conseguiría tomarlas al ataque y asediar a alguien que ni come ni bebe es inútil por harto estúpido por parte del enemigo.
Así fue derrotado el gran rey funerario Settra en sus intentos por ampliar su imperio en las tierras del norte.
Juró venganza y tarde o temprano lo cumplirá. Cien años después la cripta de la familla Lamorte es saqueada y el cuerpo de Henri Lamorte es levantado y convertido caballero. Settra le pone al mando de los restos de su flota. Llegando este a reformar toda la Armada. A partir de este momento un halo de oscuridad cubre las tierras de los muertos y poco sabemos de ellos y de su actividad con respecto al Imperio y a Bretonia. Sólo se tiene información de los comentarios de los mercaderes de Arabia y de los locos y pocos aventureros que regresan del lugar.
El emperador terminó de leer, les dejó marchar y se quedó pensativo como casi siempre que leía aquel libro, aquel libro escrito por Runo Sinentrof.

Al día siguiente.
-Señores, necesito que sean consciente de la urgencia de este asunto y por ello espero que comprendan la necesidad de abandonar los demás temas del día -rogó el emperador a sus consejeros.
La reunión tenía lugar como siempre en una de las principales salas del palacio. Allí estaban los mas leales a Heinrich Feuerbach. Sentados en una mesa redonda que había presenciado reuniones durante demasiados siglos. Adornada en ricos tapices la sala estaba y además emanaba grandiosidad.
Siete eran y sólo siete podían dirigir los destinos de una parte del Imperio. Allí estaban presentes el Emperador, el tesorero, el comandante del ejército, el archilector de Ar Ulric y tres reales consejeros. Siete eran y sólo siete podían decidir los detinos e una parte del Imperio. El Emperador comenzó a hablar:
-De siempre ha sido conocida la leyenda de fabulosos tesoros en Nehekhara, historias fantásticas contadas por locos comerciantes y trotamundos. Mi padre, a quien Sigmar guarde, decidió mandar aventureros por la zona. Sólo uno de ellos regresó. Los demás perdieron la razón y la vida en las ardientes arenas. Esta parte es bien conocida por todos. Ahora bien muy pocos sabéis de la existencia un libro, un tomo en el que Runo Sinentrof recopiló las historias que oyó en su aventura. La leyenda se confirmó había grandes cámaras repletas de oro. Los muertos la guardan y no permiten el paso a los vivos. La historia no trascendió y otros avatares ocuparon la mente de mi padre. El tema se olvidó hasta que al año de morir mi padre y que yo fuese coronado por el Archilecto Ar-Ulric encontré el libro en una cámara. Tras leer lo que allí se decía un par de veces, decidí un pequeño grupo de exploración a visitar directamente algunas de las necrópolis traer pruebas de lo escrito por Runo Sinentrof. Pues bien tras una serie de desafortunados incidentes, consiguieron infiltrarse en una pirámide. Un gran tesoro se guardaba allí, según sus palabras. Aquí están joyas y monedas recién traídos.- Y sacó los objetos, y los pasó a los allí presentes.
-Como verán es oro de gran pureza, no como el oro que hemos tenido que acuñar últimamente, aleado con plata. Son conscientes de la actual situación de Talabeclan, no hay dinero, esta guerra civil esta sangrando al Imperio y las catástrofes que nos asolan nos dejan débiles ante las continuas amenazas de Stirland. Necesitamos oro para contratar un ejército, para mercenarios, para cañones y equipamiento suficiente para poder poner El Imperio bajo mi mano. Para acabar con el Caos en nuestra amada tierra y los engendros que la mancillan.
-¿Qué nos quiere proponer? - preguntó el tesorero harto ya de charla-
-Iba a ello-contestó- vamos a saquear una pirámide-
-! Me niego a ceder a mis hombres para tal despropósito!- exclamó el comandante.
-Son mis soldados, no suyos, recuérdelo.-dijo el Emperador.
-Necesitamos el oro para licenciar a sus hombres- dijo en todo de voz subido el tesorero.
-Con tierras-
-Sin dinero no hay tierras-dijo como pudo entre el murmullo que se acaba de armar entre ellos. Cada uno gritaba sus opiniones y ninguno escuchaba a los demás.
No eran muy comunes las discusiones y los barullos en la sala del consejo- pensó el Emperador- de hecho nunca les había visto tan alterados. El núcleo mas conservador se negaba a ceder posiciones, no querían ser partícipes de algo que consideraban una patraña mientras que los más jóvenes, liberales, estaban dispuestos incluso a unirse a la expedición.
El Emperador se levantó y a pleno pulmón gritó:
-Orden, orden señores, ¿Qué comportamiento es este? No hay nada que discutir, se va a llevar a cabo la expedición. El propósito de esta reunión es planificar la expedición no decidir si se va a realizar o no.
Hoy el Emperador estaba jugando con fuego, se podría ganar enemigos entro de su propio poder, y todavía no poseía el suficiente como para desarmarles políticamente.
-Debido a la rebelión de las provincias de la zona sur y oeste el Imperio tendrán que realizar la travesía tanto la ido como el regreso en barco.
-Eso si hay regresó.-interrumpió uno de los consejeros-
-Usaremos parte de la flota de Nordland que nos es leal y puede que tengamos que contratar nave de Marienburgo.-dijo el Emperador obviando el último comentario.
-Me parece razonable- señalo uno de los consejeros mientras alguno también asentía.
-Sólo quería señalar que si hemos de pagar a los mercaderes de Marienburgo por la flota, que sea con el oro conseguido de la expedición.
-Podríamos intentarlo-respondió.- En cuanto a los hombres que formarán la expedición...-
-Por supuesto, los más jóvenes de las tropas regulares-propuso el comandante con la esperanza de no perder a ningún soldado curtido de las fronteras.
-Sería un suicidio.-exaltó el archilector.
-Ya será demasiado costoso de por si la misión y arriesgado como para encima condenarla al fracaso.
-Vos, comandante habéis hablado hace un momento de un par de regimientos a punto de licenciarse y dado que al ser soldados no les está permitido tener esposa no sería necesario pagarles todo las pagas atrasadas.-argumentó el tesorero.
-Tacaño embustero.-volvió a levantar la voz el comandante- Esos hombres llevan luchando desde los trece años por el Imperio, y esta es la forma de agradecérselo. Gracias a ellos usted puede dormir todos los días tranquilo, gracias a ellos puede meter sus zarpas en el dinero y manejarlo a su gusto, gracias a ellos todavía vive. Justo cuando van a terminar con su deber vais a enviarles a una muerte segura. No, me niego- se reafirmo el comandante.-
-Os podeís negar pero me parece lo más sensato.
-El ejército está para defendernos, no para usarles como mercenarios.
-Cumpliréis las órdenes.-dijo en tono amenazante el Emperador-recordad que me jurasteis lealtad.- Ahora si que se había buscado un enemigo dentro de su consejo.
-Si, mi señor- dijo cautelosamente el comandante.
-¿Soportarían nuestras defensas la ausencia de tal vez 1500 hombres?- preguntó el consejero más anciano.
-No, son demasiados hombres, quizás hasta setecientos.
-Dado la escasez de alimentos y agua en el desierto baste con seiscientos- les recordó el Emperador.
-Señor con esa tropa no hay posibilidad de victoria.- dijo gravemente el tesorero.
-Yo no hablo de presentar batalla a los muertos, ni con seiscientos hombres, ni con diez mil ganaríamos la batalla a los muertos, el cometido de los soldados será proteger el tesoro robado, los árabes se dedican a asesinar a todos los extranjeros que pisan su tierra cómo les pasó a varios mercaderes tíleanos hace un par de años, es más, Caser y Luss fueron atacados por unos bandidos que pretendían matarles por infieles. No va a ser un camino de rosas. Necesitaremos lanceros, alabarderos, espadachines y un par de cañones de pequeño calibre.
-Los cañones son muy costosos, señor - dijo el tesorero-
-Los necesitaran, sin duda.
-Esta es una misión sagrada, necesitarán ayuda divina, por lo que varios de mis sacerdotes guerreros servirán para este propósito si a su majestad no le importa.- pidió el archilector-
-Los hombres de fe siempre son recibidos en todo ejército y más en el mío.
Ahora pasemos a otros temas menos interesantes sobre la reclamación de los mercaderes en el asunto Möib… -terció el emperador-

Terminada ya la reunión el emperador comentó con su ayuda de cámara ciertos detalles…
-¿Vais a enviar al grupo especial, mi señor?- Preguntó Yagga-
-Así es, necesitaremos sus artes para conseguir el pectoral, el oro me es importante pero no tanto como ese objeto.
-Puede ser muy peligroso- le advirtió el sirviente-
-Lo sé, pero daría mi vida por el Imperio y si es necesario lo haré.
-Como usted mande, voy a dar las órdenes necesarias para los preparativos y les haré llamar.

martes, 11 de enero de 2011

Cajeras del DIA

Queridas cajeras del DIA, sabed que aunque entre con mochila a vuestros comercios no pienso robaros nada. Mis padres, que me han educado bien, tiempo atrás me dijeron: "hijo el día que robes, no te pringue por dos euros, roba varios millones", y yo como buen hijo pienso seguir su consejo. De verdad, probablemente gano por hora lo que vosotras en varias horas y no me merece la pena. Por más que insistais no voy a guardar mi mochila en ningún sitio, la mochila es mía y se viene conmigo, allá donde vaya, cual Pocholo de la vida. O,¿en el caso de que me roben el ordenador en vuestros cubículos para guardar cosas me pagareis su precio?
Cierto es que todos somos igual de dignos, y este es uno de lo principales axiomas del ser humano, pero gracias a los dioses, ni somos todos igual de inteligentes, ni todos tenemos la misma cultura. Si por desgracia el día de mañana mis hijos tienen que acabar de cajeros, tendrán cultura, la que yo con sangre y fuego imprimiré en sus mentes. No obstante no me conformaré con que sepan si para calcular el área de debajo de una función tienen que integrar o derivar, también les educaré correctamente, para que como ya he dicho, si en el día de mañana acaban de cajeros, sepan tratar correctamente a las personas con amabilidad y con una sonrisa. No como tú, cajera cani. Y si mochila abulta mucho es porque esta llena de libros y apuntes que tú, por desgracia, jamás entenderás.

lunes, 3 de enero de 2011

Primer capítulo

Con motivo de este año nuevo y de número ya futurista, he decidido publicar mi libro, una historia narrada en el mundo fantástico de Warhammer.

Me gustaría desearos a todos un feliz perihelio, mañana 4 de Enero. Ya que para los astronómos pues también es una fiesta. Así como advertiros del eclipse solar de mañana. No mireis nunca directamente al sol sin gafas solares.

Por otra parte, ya tengo coche! Un fabia skoda muy chulo y reluciente aquí teneis una foto:


Aquí está el primer capítulo:

-!Eh, Luss! Acércate aquí, rápido. Mira hay una cámara.-dijo uno de los tres humanos, llamado Caser mientras alumbraba a una de las parédes y dejaba al descubierto un estrecho pasadizo.
Se adentraron los tres al interior, tuvieron que encogerse para pasar giraron Llegaron a la siguiente sala y tuvieron que taparse los ojos, un gran resplandor les cegó por momentos. Llevaban un par de horas sin ver ni el sol ni ninguna otra fuente de luz excepto la de sus antorchas y el reflejo del oro, de miles de millones de mnedas de oro les cegó. Ninguno de los tres había visto tal cantidad de joyas, piedras preciosos y tesoros que sus mentes podrían imaginar.
-Entonces era cierto lo que nos contaron en Bel Aliad.-Dijo Anto con un hilo de voz.
-Por lo visto no.- Respondió ensimismado Luss con un susurro.
-Imaginad podríamos comprar la mitad del Imperio con todo esto.-Soñaba asombrado Caser.
Los tres se acercaron al oro y lo cogían, lo pesaban, lo guardaban y lo miraban y remiraban embelesados como si no existiese otra cosa en el mundo mas que el metal dorado.
Pero para su desgracia no estaban solos. Absortos en el fulgor amarilo no se dieron cuenta de la presencia de un pequeño ser, arrugado, casi en los huesos. Sin duda era un sacerdote funerario encargado del tesoro. Este comenzo a entonar un cántico, y los despertó. Los huesos de los muertos, que estaban dispersos entre los montones monedas, se unieron y los esqueletos animados nos atacaron. En breves instantes estabamos rodeados.
- Vamos, vamos, espalda contra espalda, tenemos que salir de aquí.-Ordenó Ánto, el cabecilla.-Ya me avisaron los sacerdotes de Ulric que podía suceder algo así.- Sacad los martillos y apuntad a sus cabezas, debemos romper el círculo.
-Sigmar, mi señor, bendice mi martillo con tu fuerza y que con él caigan los enemigos del Imperio.- suplicaban los tres a la vez que hacían polvo osamentas y se abrian paso hacia la entrada opuesta por la que habían entrado en la cámara. No eran rival para ellos, los muertos portaban espadas cortas y escudos que manejaban torpemente.
Consiguieron salir de allí y corrieron todo lo rápido que podían pues el peso del oro les ralentizaba bastante. Pero no iban solos, les perseguían los endemoniados cánticos de decenas de sacerdotes que les helaba el corazón y les infundían miedo. Sus voces rebotaban en las piedras de los enmarañados y sucios pasadizos que recorrian.
Cuando llegaron al final del pasadizo, distinguieron una figura, iluminada esta vez por los rayos del sol y no por el resplandor del vil metal. Allí estaba el rey funerario de la pirámide que habían profanado, Alto, con los brazos y las piernas cubiertos de vendas al igual que toda la cabeza, exceptuándo sus ojos, rojos oscuros como la sangre putrefacta, y lo que en su día fue una boca. Armado con un gran pectoral de oro macizo, una lanza de dos hojas y una espada corta en la otra mano. Extrañamente no llevaba más joyas, algo muy raro para pertenecer a la antigua realeza de Nehekhara.
Sus ojos brillaban peligrosamente.
Ánto se adelantó a ofrecer combate
-Aparte de nuestro camino, monstruo.-le espetó Ánto
-Ningún vivo puede salir de aquí, serviréis en mi ejército para toda la eternidad.
Hablaba en el antiguo idioma de Las Tierras Muertas.
Los otros dos hicieron un amago de unirse a su compañero en la lucha, pensaban que entre los tres no habría enemigo que se les opusiera. Pero tuvieron que retroceder, por el último recodo del pasadizo que habían recorrido aparecieron esqueletos. Se encontraban de nuevo encerrados, pero ahora demasiado cerca de la salida como para perder la esperanza.
Ánto levantó su martillo y cargó contra el rey que se encontraba pronunciando unas palabras inteligibles, probablemente encantamientos. El rey le paró con la lanza e intentó alcanzarle con su espada corta en el corazón, Ánto previó el ataque y saltó hacía atras. Debido a los rigores del desierto ibamos solamente con un justillo de cuero y un golpe así lo habría matado sin duda. Se sucedieron una serie de golpes rápidos lanzados tanto como por uno y otro contendientes, todos bloqueados. El rey era muy rápido, no se parecía en nada a los esqueletos con los que antes estaban luchando. No sólo preveía los golpes si no que era capaz de devolver los golpes con fuerza y finura. Ánto consiguió infringirle un golpe de su martillo al voltearlo, el impacto en la cadera hizo que ésta se quebrase y lanzado tres metros hacía atra cayera contra el suelo. Al ver en el suelo al rey funerario los tres se vieron libres y corrieron hacía la salida. Más no se dieron cuenta de que el pectoral comenzó a brillar, ni tampoco cuando el rey con la cadera recién soldada se puso pie de un salto, sólo vieron lo que ocurría cuando Ánto tenía la espada del rey clavada a la altura del ombligo. Un momento de silencio. Caser y Luss reacionaron rápidamente arrojaron sus martillos con fuerza sobre el rey. Éste ebrio de placer por la muerte de su enemigo recibió los golpes de lleno, uno en la cabeza y otro en el pectoral y esta vez el muerto viviente se vió lanzado hacia un lado del pasadizo de la pirámide.
-Corre, coge a Ánto- le dijo Luss a Caser desesperado.
Fueron pocos los segundos que el rey tardó en recuperarse pero los suficientes para que Caser cogiese a Ánto y se lo echase al hombro. Salieron al exterior, Cáser montó con Ánto gimiendo en su caballo y Luss ató el caballo del herido al suyo. Las fuerzas abandonaban al líder al igual que la sangre su cuerpo. Pero no era ese el único problema con el que tenían que lidiar. El crujir de millones de huesos, de los pies arrastrarse por las puras arenas del desierto y del rey que gritaba impotente a lo lejos en sus espaldas. A galope tendido salieron de las de los aldeaños de la pirámide. El lugar presentaba una geografía bastante extraña con una pequeña montaña al Oeste de la pirámide y una vaguada al Este, y cerca de la pirámide el templo mortuario donde se hallan los sacerdotes funerarios encargados de realizar las reparaciones de sellos, vigilancia y de todas las labores necesarias para el orden de la necrópolis. Del templo se desplegaron varios sacerdotes de piel apergaminada, de pequeña estatura y jorobados, tan viejos o más como el mundo. Gritaban y exclamaban antiguos conjuros que probablemente estabán dirigidos a nosotros y seguramente que también al ejército del rey.
Llegaron a la vaguada y los caballos se negaron a continuar. Se bajó del caballo Luss para comprobar la razón por la que se negaban a continuar las monturas.
Tambores, Luss escucha tambores, da un paso, dos, tres y los ve, le falta el aliento, esta presenciando algo que muy pocos vivos han podido contar, un gran ejército de no muertos recién salido de la arena, ya formado, ya listo para ser dirigido por los principes funerarios.
Ellos también los ven. Una voz rompe el murmullo de bronce y hueso; los arqueros se preparan.
-Los muertos, los muert...-balbuceó.-
-Vámonos hacia la montaña.-decidió Caser.
Luss montó en su caballo y giró grupa mientras empezaban a silbar las saetas a su alrededor. Consiguieron escapar gracias a la lentitud con la que avanzaban los muertos. A las horas pararon a descansar en un Oasis. Ánto se había desmayado al poco de partir. Su piel había tomado un color amarillo blanquecino. Seguía vivo, con el corazón latiendo muy despacio. Después de perder mucha sangre la herida dejo de manar. Pero sabíamos que el fin estaba cerca, tenía la espada todavía en su cuerpo, si la sacabamos moriría desangrado y sino lo haciamos no podría aguantar los rigores del camino a casa. Estabamos muy lejos de cualquier lugar civilizado.
Minutos después mientras los caballos terminaban de beber se despertó, movió la cabeza, musitó unas palabras y su corazón dejó de latir. La pérdida de su sangre al final acabo con él.
Retiraron la espada de su cuerpo, cavaron hondo en la arena y sellaron su cadáver. Allí descansaría, en su amada tierra, la misma tierra que los otros dos odiaban fuertemente. Le encomendaron a Morr su protección para que descansase eternamente en la arena.
Metieron junto a su cuerpo unos dátiles, fruta extraña gasta hace poco. A él le habían encantado.
-Ya nunca más podré volver a comerlos- dijo Caser mientras le caía una lágrima por el rostros y se le velaba la voz.
-Él no debía haber muerto, todavía era necesario para el Imperio, mucho mas que yo.-Le honró Luss entre llantos.
Sería fácil pensar de ambos que son unos pusilánimes cobardes, incapaces de aceptar la muerte, el agrío destino que muchos compartían en el Viejo Mundo. Pero eran demasiadas hazañas compartidas. (((Disertar tema, sobre el compañero muerto)))
Habian recorrido miles de millas juntos. habían luchado contra el Caos en el Norte, vistiado las antiguas fortalezas enanas y ayudado a los enanos en varias misiones contra los goblins, habían explorado la antigua Lustria y hasta la tierra de Albión. Eso si, siempre absolutamente siempre bajo órdenes del Emperador de Talabheim. Ambos valientes seuían recordadndo en sus mentes a su fallecido camarada cuando una nube de polvo negro hizó apariciónpor el camino que ya habían recorrido. Los no muertos les perseguían, estaban todavía demasiado lejos como para acertarles pero aún así comenzarón a caer flechas a unas decenas de metros de ellos. No pudieron esperar mas, montaron en los caballos y huyeron.
Durante cinco días cabalgaron hasta casi matar a los caballos de cansancio, dormían pocas horas y lo hacían siempre en una pequeña tienda montable a resguardo de las frias horas nocturnas, y casí siempre que podian acampaban en alguno de los oasis a lo largo del antiguo camino.
Durante la noche del sexto día, un olor diferente al dulzón propio de los muertos, un olor muy humano despertó a Luss. Escuucha voces, susurros humanos, y ahora piensa con la cabeza fría pues sabe que a los humanos si los puede combatir. Se acerca a Caser que para variar duerme profundamente como un tronco. Por suerte quien demonios estuviese afuera era demasiado ruidoso como para sorprenderles. Así que cogieron sus armas y se escurrieron por debajo de la tienda.
Eran seis y les habían rodeado, armados con lanzas de dos metros y armaduras ligeras. Árabes, escoria de Arabia sin duda.
Uno de ellos más observador que los demás les vió y alarmó a los demás en su extraño idioma.
-Comienza la juerga.-dijo de buen humor Caser y se puso de pie.
El alarmante intentó ensartarle con la lanza, Caser apartó la trayectoria de un golpe de su martillo. Y a la vuelta del giro le propino un golpe con la cabeza del arma en el pecho, rompiéndose sus costillas y atravesándo estas sus órganos vitales.
Cuatro de ellos se dieron cuenta de lo ocurrido y se acercaron a la vez, en círculo.
-Convertios a la verdadera fe y vivireis-dijo uno de ellos con marcado acento
-Por los Dioses, sabe hablar.- bromeó Caser- Mi martillo ha sido bendecido por Ulric, ahora comprobareis la firmeza de mis creencias.
-!Infieles, morid!.- exclamó otro de los árabes.
-!Ya!-gritó Luss. Caser se agachó y Luss giró su martillo 360 grados rompiendo amputando la punta de metal de las lanzas, antes de que se dieran cuenta.
Los cuatro tiraron lo que quedaba de sus lanzas al suelo y desenvainaron unas extrañas espadas que en el lugar llamaban cimitarras.
Cargaron los cuatro a la vez con la espada por encima de la cabeza, intentando descargar golpes verticalmente.
Luss paró con el mango del martillo al primer atacante y le propinó una patada en el estómago al otro antes de que bajase su arma. Éste quedo doblado por la cintura, Luss balanceó rápidamente el martillo y le decapitó, un chorro de sangre le salpicó sus ropas.El arco descrito por el martillo no se paró si no que continuo hasta el otro atacante pero éste puso hábilmente la hoja de su espada. El impactó quebró la espada y desesperado intentó sacar una daga, pero fue en vano, él también murió martilleado..
Por otro lado Caser ya había elminado a uno de sus oponentes y se dirigió al otro. Al ver que sus compañeros habían muerto intentó huir, echó a correr. Caser comenzó a girar su martilo, y cogiendo un gran impulso lo lanzó y le alcanzó en la espalda.
El que quedaba arrojó su lanza y sus armas. Él no les atacó
-No me maten, déjenme vivir, no soy árabe.-dijo.
-¿Entonces que haces aquí?-preguntó Luss.
-Soy descendiente de Nekehara y era su guía, por favor no me maten.-volvió a suplicar.
-De Nekehara, ¿Qué dices Cas, le dejamos vivir?-comenzó a jugar
-Déjale en paz-le cortó Luss.- Tendrás que contarnos muchas cosas.Como tu nombre y a donde les guiabas.- le preguntó ahora mientras se acercó a recoger las armas que había tirado, también le cacheó y descubrío un par de cuchillos de combate que le requiso inmediatamente.
-Stano, me llamo Stano, elloss querian capturaross y llevaross ante el ssultán de Bel Aliad para que fuiseis juzgados como infieles.
Tenía un claro acento, diferente al de los de Arabia, su piel era mucho más pálida y andaba más erguido que los que acaban de matar..
Al final acabaron dialogando Caser y Luss sobre que hacer con él. Caser prefería abandonarlo en el desierto mientras que Luss prefería llevarlo ante al Emperador como una prueba de gran valor para que el consejo mandase una expedición e incluso una cruzada. Además quién sabría que historias podría conocer sobre la tierra de los muertos. Al final la lógica de Luss se impuso, por lo que maniataron a Stano, recogieron el martillo que había lanzado Caser (ya habían perdido dos y no podían permitirse perder mas o los sacerdotes de Ulric les darían una buena tunda)
Siguieron el camino hasta llegar a Al-kanni donde alquilaron un barco con tripulación que les llevó hasta Marienburgo haciendo escala por Bilbali en Estalia.
En Marienburgo les esperaba una compañía de lobos, doce buenos soldados que els dieron escolta. Primero tomaron la gran carretera hasta llegar a Talabheim, como no siempre temerosos del bosque de Drakwald. Una vez allí atravesaron la ciudad y se internaron en las desoladas tierras del corazón del Imperio por la Vieja Carretera del Bosque.
Por suerte ninguno de los engendros que habitaban los bosques interiores les atacó durante la travesía.
Así tras mucho tiempo Luss y Caser volvían al hogar, volvían a Talabheim.


lunes, 6 de diciembre de 2010

Campos cataláunicos

La civilización romana se encontraba allí, luchando contra su peor enemigo, la barbarie, el caos, el peligro de los extranjeros, de los germanos y antaño, los galos. Los aristócratas de la colina Palatina, podrían pensar ser que solamente ellos representaban los valores verdaderamente romanos, pero se equivocaban, el Imperio sobrevivía en el campo de batalla, entre el sudor, la sangre y los gritos de desesperación. Por ello luchaba Mario, nuestro soldado, al igual que miles de soldados camaradas suyos, que se hallaban allí ante una turba enajenada de hunos. Todavía recordaba la carga de caballería enemiga, una carga que no habían conseguido frenar a pesar de la lluvia de pila, las jabalinas del ejército romano, que habían cargado sobre los atacantes. No sin antes recibir por parte de los arqueros hunos una lluvia de flechas que les había obligado a formar en testudo, protegiéndose de las viles saetas que atentaban contra sus sagradas vidas. Tras la embestida de los jinetes, las primeras líneas habían perdido terreno. Varios de sus compañeros había muerto bajo las patas de los caballos, pero la fortaleza de la centuria había evitado que se replegase, pronto la caballería enemiga se encontró atascada entre los legionarios. Los gritos del centurión a quien ningún caballo, ni bárbaro, ni deidad posible podría matar, todavía resonaban en su cabeza. Se defendía detrás de su cuadrado escudo, acuchillando cualquier parte desnuda del enemigo. La caballería enemiga se retiro y la infantería bárbara, un conglomerado de pueblos que iban desde los ostrogodos a los hunos les atacaban. Desde su posición ventajosa sobre el campo de batalla Mario veía como los aliados del Imperio Romano, alanos y visigodos defendían tenazmente su terreno, los alanos habían recibido el ataque del grueso de la horda huna, y allí resistían como casi romanos, luchando al fin y al cabo por lo que habían luchado millones de soldados durante casi diez siglos desde la existencia de Roma, luchando por unos principios, por una forma de vida, por una cultura, por un todo. Mario no perdía su concentración, con la habilidad de la formación recibida durante años de legionario, años dedicados a entrenamiento, a batallas menores, a largas caminatas y cicatrices por todo su cuerpo, toda una vida para un solo momento, una batalla, que aunque él todavía no fuera consciente, sería el hecho más importante de su vida. A poco más de un centenar de metros se encontraba Flavio Aecio, el último romano, el último gran general que la historia romana conocería. Los hombros de Aecio cargaban algo más que la historia de un Imperio, llevaba sobre él el legado de muchos de los grandes generales de la historia, Cayo Mario, Julio César, Escipiones, Aurelio, sin saberlo llevaba encima algo más que el peso de un Imperio.
El muro de escudos romano no presentaba grietas, los bárbaros se estrellaban contra ellos una y otra vez, cada vez con menos intensidad. La posición privilegiada de los romanos en la batalla, justo encima de una colina dentro de la línea de batalla le permitió ver, tras los relevos en batalla como los alanos aguantaban tenazmente, y con su fortaleza se desvanecían gran parte de la esperanza de Atila de ganar la batalla. Si los alanos huían el ejército se vería escindido en dos partes y sería muy fácil rodearle y no solo acabar con ellos, si no acabar con todo una cultura, acabar con un futuro y sumir al mundo en la obscuridad. Pero no, no sería ese día.

Mario volvió a la primera línea de batalla tras sustituir a un compañero muerto. Bárbaros y bárbaros seguían acudiendo a luchar, malolientes y sucios con las armaduras en mal estado y escasos conocimientos de batalla. Su espada chorreando sangre había perdido la punta, no recuerda exactamente el momento, pero sospecha que fue cuando apuñalo a un huno alto que había abollado su escudo, o cuando tras esquivar un golpe de hacha que iba dirigido a su cabeza clavó su espada en las rodillas del extranjero.
Por todo el campo de batalla se escuchaban gritos, pero comenzó a oírse un ruido diferente, extraño, eran cánticos, con un poco de esfuerzo consiguió entender lo que decían. Todo esto mientras esquivaba un mandoble y le daba un golpe con la tachuela del escudo en la cara al bárbaro. Los cánticos hablaban sobre la defensa del nuevo rey de los visigodos Turismundo, así como honraban la memoria del rey que acababa de caer en defensa Teodorico. Después de la batalla, se enteró de que Atila localizó en la batalla al rey enemigo, el cual luchaba en primera línea de batalla, y cargó en masa con sus refuerzos de caballería, con la esperanza de quebrar la moral enemiga al caer su rey. Pero se equivoco, el hombre que desafió al Imperio, el azote de Dios, tuvo un mal día que le costó muy caro, un día francamente desafortunado, y no solo no quebró la moral enemiga sino que además fortaleció el espíritu de venganza entre los visigodos fortaleciendo su moral, provocando que los hunos comenzaran a replegarse.

Aecio, quien observaba el transcurso de la batalla, sabía que era el momento de aprovechar, y con esa capacidad táctica propia de los romanos mandó avanzar a la línea de soldados romanos. El centurión de Mario comenzó a dar gritos, recordando a sus soldados su escasa hombría y la falta de candidez en las madres y las esposas de todos ellos. Con paso firme y uniforme presionaron sobre las líneas de hunos haciéndoles retroceder paso a paso, muerte a muerte. Los hunos que caían eran rematados por la retaguardia de romana, y los romanos que caían heridos eran ayudados por sus camaradas que les transportaban en cadena, ya que solo las dos primeras líneas combatían. El ejército huno se desbarató tras ver como los ostrogodos huían desordenadamente. El ala derecha de Atila, enfrentada a los romanos se había convertido en un baño de sangre, con escasas bajas para los hijos de la Loba y muchos para los procedentes del norte. Durante escaso rato los soldados romanos persiguieron, siempre en orden, al enemigo ya que Aecio se negó a atacar el campamento de los hunos. Como buen militar y político sabía que ya no podía confiar plenamente en los visigodos, y quien sabe, puede que Atila pudiese ser un buen aliado contra otros bárbaros, ya que Roma no se podía defender a sí misma. Ya que Roma, por un día había parecido ser lo que antaño fue, pero ya no era, lo que debió ser y no fue. Por ello Mario no murió en los campos cataláunicos, pero si murió defendiendo al último emperador Rómulo dentro de palacio. Por un día más el Imperio se salvó, para morir mañana, o pasado mañana…




Me he tomado la libertad de usar una legión como forma de combate, así como el uso de una gladius y un escudo cuadrado, ya que quería encumbrar el momento en que el ejército romano fue hegemónico y fue con estas armas y de esta forma, en vez de usar caballería, escudos redondos y espadas largas (spatha). Es posible que haya más errores históricos ya que el final del imperio no es mi especialidad, pero me sentí tentado de contar ligeramente tan gran batalla en la historia del a humanidad. Espero que la hayas disfrutado

viernes, 5 de noviembre de 2010

Cinco de noviembre

Hoy, es el día que tanto tiempo he estado esperando. Cinco de Noviembre, hoy conmemoro el intento de volar el parlamento inglés por parte de Guy Fawkes, así como la historia de V de Vendetta por ello, he escrito algo muy especial. Espero que los disfruteis

Segunda edición Quinto día del undécimo mes. Año 2010
El sistema socio-político actual es como poco injusto. Estamos cuasi-obligados a vivir en él, es una telaraña cuyo cometido es el de devorar conciencias y libertades. El sistema actual es el resultado de miles de años de alienación. Sin tapujos, vivimos un sistema en el que la mal llamada democracia podría describirse como un fascismo indirecto.
Es el gran problema de nuestros tiempos, y en el fondo de todos los tiempos pasados. Burgueses sin escrúpulos nos dirigen, partidos políticos pertenecientes a las caras de una moneda desgastada por el tiempo, una moneda que necesitamos perder. No somos totalmente libres, por más que lo pensemos. Vivimos gracias a los millones de personas, a los miles de millones de trabajadores. Niños explotados en todos los rincones del mundo, rincones que puede ser China, o que pueden ser Angola, incluso en nuestros países occidentales. Es sangre la que mancha los diamantes engarzados en las joyas, es un mundo terrible en el un insignificante billete, un asqueroso dólar vale más que una persona, o incluso el árbol con el que se fabricó. Un sistema autómata que destruye todo lo que toca. O si no lo transforma en dolor, daño y acciones contra el medio ambiente. Estamos acostumbrados hoy en día a oír términos como reciclaje, cambio climático, deforestación. Palabras con pleno sentido y palabras que se vaciaran en un tiempo no demasiado largo, puede que un par de años, o un par de lustros. No serán más que una moda, no serán mas que lo que son, un recurso político para perpetuarse o conseguir poder. Con ello podrán seguir ejecutando sus dulces trucos manipuladores. En el fondo no somos realmente libres.
Echemos un buen ojo a la historia. Mucha gente desprecia esta ciencia humana por encontrarla pragmática cumpliendo así con el dicho:“el hombre es el único ser capaz de tropezar dos veces en la misma piedra” Y así es. A lo largo del tiempo se observa una subordinación, una jerarquía que es innatural al hombre. En el antiguo Egipto el sistema de gobierno de base divina. Los grandes faraones medio humanos, medio divinos. Vemos como en tan tiernos inicios de la civilización el primer error grave, los dioses deben estar en el plano religioso, el poder sin duda no procede de la divina como algunos han sostenido durante siglos. Era el mismo Jesucristo el que sostenía, “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”. En Grecia primero surgieron los poderosos reyes, más tarde en algunas zonas estos cayeron, en otras se instauró un régimen de dos reyes, como es el caso de Esparta. Procedamos ahora a comprar los tres gobiernos más importantes del Siglo V a.c. el Imperio Medo (Persia) formado por un emperador, un rey de reyes, también de origen divino. Podríamos considerar a esta como la más despreciable de todas las formas de gobierno. Ningún hombre debe tener tanto poder en sus manos, y menos ser juez de vida y muerte con tan absoluta facilidad. Era un Imperio absolutamente burocratizado donde hasta los gansos reales tenían salvoconductos y pensión monetaria establecida. Es un ejemplo de las excentricidades que se salen del ser humano cuando a este se le da un poder desmesurado.
Por el contrario tenemos Esparta una sociedad en la que los nacidos espartanos (había hombres libres y espartanos aparte de esclavos) vivían en un mundo “comunista” aunque no se conociese con tal nombre en la época. Todos comían lo mismo, mismo alojamiento, armas, posesiones, educación, mismo valor como personas…. Es una sociedad totalmente subordinada al Estado en el que la individualidad (entiéndase este concepto dentro del contexto histórico) es casi nula. Una sociedad en la que los niños eran arrancados de sus madres a los siete años para iniciar el agogé. Esta subordinación es muy similar como ya he comentado al comunismo y al fascismo directo o también llamado nacionalsocialismo.
Por último nos queda Atenas, ciudad que tras haber pasado por reyes y tiranos (los tiranos merecen mención aparte ya que no tenía el concepto que nosotros poseemos de ellos) llegó la democracia. A la par que en Atenas se daba el nacimiento de la democracia, en Esparta daba lugar su creación como super-estado de manos de Licurgo. Atenas vivió la verdadera democracia, los propios hombres libres atenienses, nacidos de atenienses y que formaban el gobierno. Todos los atenienses tenían derecho a voto (hombres, pues la mujer ateniense estaba completamente recluida, al contrario que en Esparta donde su protagonismo era casi equiparable al hombre) En ese derecho a voto se reconocía la capacidad de decidir sobre los temas concernientes a la ciudad. Así también como el arconte y el ostracismo. Esta y no la que vivimos nosotros es la verdadera democracia, un poder que emana y satisface a pueblo. El fin de esta democracia cayó bajo el régimen espartano al ganar la guerra del Peloponeso. Pero la democracia fue finalmente rematada por mi más magnífico tocayo. Un grave error en la historia.
A pesar del poder inimaginable del Imperio Medo, no bastó para tomar, ni controlar los minúsculos estados griegos de Occidente (si a los Orientales). Las personas cuando luchan por sus ideas, por su familia e incluso por su libertad contra mercenarios, gente que combate obligada o que es esclava. Por eso Oriente no tomó Occidente. Por eso nuestra cultura es así. Pero si algo tienen en común estos tres sistemas como base fundamental es la esclavitud. Y es en este punto donde quiero hacer más hincapié. Llamados ilotas en Esparta o esclavos a secas en las otras dos. Son la mano de obra, el pilar y sustento fundamental. Hijos de esclavos o personas esclavizadas tras la conquista de un territorio.
Ya ha hablado por encima de Alejandro Magno, pero hay un hecho más remarcable en su vida. Este gran hombre fue absorbido por el poder, pese a su educación Occidental; la divinidad, la adulancia Oriental le llevaron a la muerte. Es el ejemplo, la personificación de lo que pasa cuando se le dan demasiados poderes a una sola persona. Esta arrogancia le llevó a la muerte por parte de sus generales. Se necesitan unas capacidades extraordinarias y una experiencia más que notable para llegar a buen puerto
La siguiente civilización que destaca por un aspecto socio-político es Roma. Tras derrocar a la monarquía etrusca los nobles se hicieron con el poder. En los albores del año 500 se formó, la república. Del latín res (cosa) publíca (pública). Pronto estallaría el conflicto entre los plebeyos y patricios (nobles). Después de 400 años de luchas, los plebeyos serían casi tan nobles como los patricios y salvo algunas mínimas excepciones serían iguales. El poder les convirtió e iguales, y así fue como se convirtieron en oligarcas terratenientes (ya que era el único negocio permitido que podían tener, para otras cosas necesitaban empresas encubiertas). Eran 300 senadores con un poder asombroso, ayudados de una burocracia sumamente eficiente. Un sistema político y social que mantenía a unos cientos de familias ( segunda clase que eran los caballeros y la primera clase) en las nubes. El sistema republicano romano era ciertamente complejo, lleno de entresijos, reglas tradicionales y leyes enrevesadas. El senado era el órgano principal que legislaba al igual que los cónsules, tribunos de la plebe, asamblea de tribus, pretores, ediles, asamblea plebeya… Votaban las leyes, las discutían, aprobaban y revocaban, nombraban a los procónsules y un largo etcétera de funciones que podían ser variadas por leyes de otras asambleas, pero los oligarcas conseguían mantener con puño de hierro sus intereses,
Los esclavos seguían siendo la base de la sociedad pero poseían más derechos que en siglos anteriores. Es conocida la revuelta de esclavos de Espartaco aunque flaco favor le han hecho sus cinematográficas versiones a la verdad.
También fueron importantes las revueltas del demagogo Saturnino y los hermanos Graco. Demagogo les ha llamado la historia, pero hemos de recordar que es una historia escrita por y para los ganadores. Estos demagogos buscaron mejorar el estado de la plebe, atacando los privilegios de la nobleza.
El sistema estaba preparado de tal forma que evitaba que cualquier hombre puediese alzarse por encima de los demás. Por eso Julio César se alzó contra la república, es la paradoja personificada. Procedente de la más rancia aristocracia, incluso uno de sus antepasados fue uno de los sietes reyes. Con todo esto, él lucho por la plebe, no como sus antecesores, los demagogos, pues él ya tenía el poder.
Los dictadores eran elegidos en caso de guerra sustituyendo a los dos cónsules. Tenía poderes ilimitados durante un tiempo limitado. Julio César ganó la guerra civil y se convirtió en dictador perpetuo. Esto y sus reformas provocaron su asesinato.
Su nieto sobrino, hábil político consiguió el poder, fue el primer emperador como conocemos tal término hoy en día. Fue el primer “primus inter pares” primero entre iguales. Con él se inicio el linaje de los emperadores. La época imperial que duró hasta el final de los días de Roma como potencia hegemónica. Hubo todo tipo de emperadores, normalmente más malos y locos que buenos y sanos, pero probablemente muchos tenía de por sí mala prensa. Roma cayó debido principalmente a que la mano de obra escaseaba, es decir quedaban pocos esclavos, la base del sistema, sin el cual no se realizaban reformas, ni tareas.

Durante la Edad Media se instauró un doble gobierno. Por una parte los reyes y caudillos de las tropas invasoras que tomaron las diversas partes del desmembrado Imperio. Fue otra constante, durante estos mil años, el gobierno teocrático, el gobierno ya sea por parte del papado o del Islam. Ya se sabe toda la parafernalia de la época: oscurantismo, Santo Oficio, retroceso…
He hablado del problema de los gobiernos de orígenes divino de modo que este lo es, aunque de forma ampliada. La religión para los altares, la moral para cada uno mismo y Dios en los cielos.
La sociedad, la base, estaba formada por campesinos, en un principio libres, con tierras propias, pero a lo largo del tiempo, la nobleza y el clero se apropiaron de las tierras de los campesinos. Estos últimos se convirtieron de nuevo esclavos La base de un nuevo sistema que no les beneficiaba.
Hasta la Revolución Francesa todo siguió más o menos igual. Regímenes monárquico, los nobles formando presión, guerras de religión. El absolutismo basado en poder por Dios. Parece que en la historia de la humanidad existen ciertas constantes.
Con la Revolución Francesa llegó el cambio, pues este siempre es posible. El pueblo se alzó contra los gobernantes, así como contra los nobles. La monarquía el sistema vigente desde la caída de Roma, 1311 años después, fue derribada. Tiempo antes de que el rey fuese eliminado, pocos creían que podía existir otro posible sistema, pues el pueblo puede ser engañado fácilmente. Tenemos el ejemplo español, tres reyes desastrosos, vagos como eran Felipe III, Felipe IV y Carlos II. Pocas voces se alzaban contra ellos desde el pueblo. Estaban cegados por su poder, por la divinidad, por la irracionalidad y el sentimentalismo, pues a fin y al cabo el rey es el rey. Portugueses y catalanes se rebelaron, es cierto, pero nosotros, los castellanos somos los que más aguantamos y sobre los que cayó el peso fiscal, es decir, mayores impuestos y mayor facilidad para ser ordeñados. Sin fueros que nos protegieran tras la caída de los comuneros tragamos como tusonas. Pero en otros países con sus culturas, con otras ideas, países protestantes liberados de una religión opresiva, la rebelión surgió, primero Estados Unidos y luego Francia.
Dicha Revolución fue impulsada por la burguesía que consiguió alzar al pueblo. No obstante la historia ha demostrado que estos burgueses se convirtieron en lo que habrían derrotado. Pronto se aristocratizaron y todo volvió a ser igual, o parecido.
Estados Unidos nació como una democracia, siendo esto falso. Los padres de la patria fueron inteligentes y al crear la constitución lo hicieron de tal forma que gran parte del poder siguiese recayendo en ellos, como aristócratas. Dando al pueblo una mínima parte para que se contentase. La verdadera democracia solo existió en Grecia.
Toda Europa se llenó de fábricas, las tierras recibieron nuevas tecnologías y surgió una nueva forma de esclavitud, los trabajadores industriales. Sus condiciones de vida eran pésimas y su esperanza de vida era muy baja. Gracias al sufrimiento de estos verdaderos prohombres de la patria, nosotros gozamos de mejoras sociales, tales como vacaciones pagadas, educación, servicios médicos, o incluso niños que no trabajan desde edades muy tempranas. La triste de realidad de hoy es que estas mejoras solo se viven plenamente en el primer mundo.
El siglo XIX fue el siglo de la lucha entre la burguesía y el Antiguo régimen. Tantos años y muertes para que al final los burgueses se convirtieran en el demonio que habían derrotado. También fue el siglo en el que se fueron formando los embriones de los futuros sistemas “democráticos” en Europa.
El siglo XX, en el cual hemos vivido, fue uno de los más sangrientos, por no decir el que más. Rusia estaba inmersa en la I guerra mundial cuando la revolución estalló, se mató a los grandes terratenientes y a los industriales, a la nobleza y al rey. Las ideas de Marx se complementaron y reformaron con las de Lenin, y tras eliminar a sus camaradas anarquistas, con los que habían luchado juntos en la revolución, una nueva era llego, pero ¡Ay!, el hombre es débil y lo que en el papel era bueno, en la realidad se convirtió en algo terrorífico. Los polos opuestos son iguales y el fascismo (directo) y el comunismo se convirtieron en una sola cosa, el terror.
Sobre el nacionalsocialismo y el fascismo poco se puede decir que no sepamos hoy en día. El objetivo de estos era la unión (fasces, el arma que utilizaban los lictores que eran los guardaespaldas de los cónsules y pretores en la antigua roma. Las fasces son un conjunto de ramas que de por si son muy débiles, pero todas juntas son muy difíciles de romper). La unión para conseguir la fuerza, todo ello fundiendo la individualidad de cada individuo y perdiéndose esta. Aquel que es diferente social o políticamente se le considera peligrosos y por lo tanto es eliminado. La subordinación es total. La propaganda es brutal y es necesario para que el pueblo se sienta identificado, para que se sienta parte de él y no note que está siendo manipulado.
Aparte de los dictadores y caciques de repúblicas bananeras, nos queda el fascismo indirecto. La subordinación no es total, pero si implícita, no se elimina a los diferentes, pero si se les magina. Si quieren vivir lo tienen complicado. Aquí la propaganda es más sutil, se nos convence de que el sistema pseudo-democrático es el mejor, muchas veces se nos dice que hacer, que decir y que pensar. Incluso la gente que estudia y que posee cultura no es inmune al a influencia. Se nos da de muchas formas de entretenimiento: televisión ordenadores, juegos, fiesta, alcohol, drogas… para evitar que pensemos. Todo está bien organizado, los medios de comunicación manipulan la información según sus intereses, para distraer la opinión pública de los intereses que realmente les importa. Los partidos políticos son dictaduras donde no caben disidencias, los políticos son corruptos se suben el sueldo trabajan poco y se enorgullecen de ello, son todos iguales, taimados embaucadores que solo desean mantenerse en el poder. Aliados con los burgueses son los dueños del capitalismo. Manipulan las elecciones, ya sea como antaño con el pucherazo, o con una ley electoral donde mi voto no vale igual que el de otra persona de otra comunidad. Si esto fuera una democracia todos los temas importantes serían discutidos o por lo menos votados por todo el mundo. Así como algún órgano especial para los menores de edad. Pero no, votamos a oligarcas que nos hacen creer con sus dulces palabras.

Hay en el hombre una tendencia propia a la perfección, una tendencia que ha creado el arte, pues este es el verdadero propósito, una tendencia a lo perfecto, a lo bello, a lo bonito.
Llegará un día en el que el hombre tendiendo a la perfección será mejor, será casi perfecto. Es empírico en la evolución, se ha comprobado que el coeficiente intelectual medio aumenta con el paso de los años. Partiendo de estas premisas llegará un día en el que no será necesario gobierno o estado alguno. Los medios de producción serán máquinas, robots y autómatas, que se encargarán del trabajo manual e industrial, máquinas perfectas que vigilen y reparen a otras máquinas. Máquinas encargadas de las necesidades de la sociedad y de activar la producción. Así como del campo y los alimentos.
No será necesario el trabajo que no benéfica al hombre, trabajo que no le construye como persona. El ser humano podrá dedicarse a lo que realmente desee: música, literatura, investigación u otro arte. Ningún hombre o mujer será esclavo de otro. La base de la sociedad durante milenios será sustituida por una realmente justa. El peso de la sociedad no caerá sobre los humanos, si no sobre seres metálicos y mecánicos, seres que no son nada, que no tienen sentimientos. No necesitaremos miles de millones de cosas, dado que el objetivo del ser humano no será acumular y acumular objetos, como existe hoy en día.
No existirá ninguna forma de autoridad, gracias a la inteligencia que alcanzaremos, a su nueva capacidad empática, las relaciones se guiarán evitando a toda costa el mal a los demás y a la sociedad. Ninguna persona, absolutamente ninguna persona tendrás más poder que otra. No sé si el hombre es bueno o malo por naturaleza, pero sí sé que el dinero y el poder lo corrompen, como ha demostrado ampliamente la historia. No será necesaria propaganda del sistema pues todos los ciudadanos que la mejor forma de gobierno y la más justa es la que tienen, la inexistencia de un gobierno. El dinero será abolido pues como ya he dicho corrompo y provoca avaricia.
La perfección no será solo en inteligencia, también en todas aquellas malas virtudes que desaparecerán, de otra forma sería imposible. Esta forma de sociedad tan avanzada necesita una gran perfección técnica, civil y tecnológica. Por lo que a día de hoy este sistema es imposible. Lo que no quiere decir que sea en el futuro sea imposible. Será también importante la implantación de una ética kantiana, una ética el deber, de deber hacer las cosas correctamente, sin buscar una recompensa por ello. Este es un proyecto a largo plazo, aunque la humanidad avanza a una velocidad exponencial por lo que en unos cientos de años puede que estemos preparados.
Un gobierno en el que las decisiones se tomarán de forma conjunta, libertada individual ante la colectiva, aunque sin perjudicar el grupo. Moral individual sin ningún tipo de intromisión religiosa.
Los medios serán indiferentes. Hay algo claro, el comunismo ha fallado y la forma de proceder del anarquismo no da resultado. Se deberá aplicar dicha ética, de otra forma será imposible. Pero si será muy importante una concienciación de la juventud en especial, así como de la sociedad.

Vi Veri Veriversum Vivus Vici (Fausto)
Por el poder de la verdad, mientras viva habré conquistado el universo.