martes, 25 de agosto de 2009

¡Voilá! Ya ha terminado mi retiro estival en el pueblo. ¡Por fin! Se me ha hecho largo la verdad, sin una conexión decente ni para escribir un mísero correo electrónico, e-mail, de esos que dicen los jóvees (y no tan jóvenes) de hoy en día. Y eso a pesar de que el pueblo se haya modernizado y ya cuente con una red de Wi-fi gratuita, que va a velocidad pedo, pero oye algo es algo...
Han sido 24 días ni más ni menos, en el campo rodeado de amigos, rodeado de gente y familiares pero muy rodeado por la soledad. Ese sentimiento de no ser querido, o más bien de no ser necesario para los demás por que entre ellos se consuelan, sin hablar mucho, sin roce humano... Por que a fin de cuentas, somos muy humanos, a pesar de las armaduras, a pesar de las carcasas, a pesar de las máscaras y de creernos unas máquinas no lo somos, estamos dominados de los sentimientos.
Es un bello paraje, insólito para la Extremadura desértica que normalmente la gente idealiza, en mi pueblo no, en mi pueblo incluso para ser Agosto todo es verde. Verde allá donde se pose la mirada. Sin olvidar a los animales, las culebras paseandose impunes por las gargantas, piscinas, charcos y demás sitios con agua, por que cultura no hay, pero hay agua para rabiar.
Los libros suelen escasear y la gente con estudios no es lo que más abunda, la cultura sin duda es un lastre entre el populacho. Perdón he de hacer una diferenciación, entre la gente adulta la cultura es algo indiferente, al contraste con la juventud.
Esa juventud perdida que solo vive para fumar porros, emborracharse viernes y sabado noche en el botellón cercano al cementario (que también manda narices el sitio donde lo han habilitado) y a follar esa misma noche con borrachera incluida... Pero bueno aquí cada perro que se lama su cipote, pues si hay alguien realmente sabio es el tiempo que va dejando a cada uno en su lugar.
La gente mayor tiene ese encanto de la antigüedad, ese encanto de la época de la pobreza donde suele haber solidaridad, ayuda. La Vieja Extremadura.
He observado las estrellas, he nadado y me he "espiñado" con la bicicleta, todavía a tres semanas de la caída me sigue doliendo la rodilla. Pequeños avatares de la vida. He visto pasar un mes con ese sinsabor de la lentitud pero con la velocidad del tiempo que huye...
He sentido
He vivido
Hoy no os dejo ninguna foto, ninguna canción. Hoy no es dejo nada, por que finalmente no hay nada. Solo una frase
"La única certeza de la que tenemos constancia en esta vida es la muerte, solo la muerte"

2 comentarios:

  1. ñaaaaaaaaa ya as vueltoooooo!!!! wiiii pues a ver cuando te me conectas y hablamos y me pones la cam y me pones jetos para animarme y esas chorradas varias que solemos hacer...ñiñiñi mi marido ha vuelto a casa como el turrón por la navidad ^^) en fin...que creo que se empieza a notar demasiado que me aburro...por que yo el pueblo lo tengo durante todo el año...jaja bueno marido mio, besos y pásalo bien^^)

    Oskia was here

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