Actualizo hoy día tres, si ya lo sé no es día cinco, hoy no debería actualizar, pero bueno, el tres como vereis, es un número que me gusta mucho. Como vereis queridos seguidores, la actualiación de este mes es... tirando a larga, tengo que compensar que el mes pasado no tuve tiempo para crear nada mínimamente decente. Terminé de exámenes el día 2 y estuve desde el 3 de campamento. Por lo que materialmente me era imposible hacer otra cosa que no fuera estudiar o la maleta en el caso de las escasas horas que tuve el día dos. Ahí va el tema principal de estos dos meses:
Como ya sabéis la mayoría que me conocéis, mi andadura en Vida´s comenzó hace escasamente un año. Un año hace ya de cuando surgió de repente mi vocación como animador salesiano. Es algo repentino, que aparece de la nada, inesperado, inevitable, y como todo lo que hacemos, de corazón. No voy a decir que andaba perdido en los oscuros caminos del alma, pues sería una gran tontería, no obstante si voy a decir que llegó un momento en que necesité darme a los demás, tal y como otros habían hecho años atrás, tal y como Don Bosco decidió hacer años atrás. Fue un sentimiento discreto, no algo exagerado o intensamente volcánico como puede ser el amor, más bien es como esa pequeña vocecita en lo más remoto de tu corazón que susurra: “¡Eh!, ha llegado el momento. Te tienes que dar un poco a los demás”. Así comienza todo.
Tras hablar con Maribel, fui al cursillo de monitores en Mohernando y luego empecé en el oratorio de Villaamil con los niños de 5 de Primaria, poco a poco fue pasando el año, mientras conllevaba el centro con los estudios. Llegó la primera gran excursión como centro, Mohernando, en la que éramos un montón de monitores (uno para cada dos niños), y en la que nos los pasamos bastante bien. Luego llegó el festival de invierno, seguido de mi primer Don Bosco en La Mode, ensombrecido por los dichosos exámenes de Febrero. Encuentro con Soto, Monográficos, fiesta de Maín, fiesta de María Auxiliadora, Parque de Atracciones… en fin, han sido muchos días geniales a vuestro lado. Pero ninguno se puede comparar ni de lejos, a lo vivido en el campamento.
El primer día de campamento siempre es especial, de una forma u otra, nervios esfuerzo, caras nuevas (evidentemente), gente mayor que de repente aparece en el mundo vida´s, gente que siempre lleva bastante y gente que… podríamos considerarles socios fundadores. El primer día de campamento yo lo recuerdo como un día horriblemente cansado, después del matador trabajo de servir la cena, desempaquetar (y conocer a los chavales de la cabaña) y encima realizar la velada. Los días fueron pasando, en cada uno aprendí cosas nuevas, comprendí de la gente pensamientos hermosos y compartí vida. Fuimos al acuópolis y allí empezamos a quemarnos, para continuar (los que puedieron) en la piscina diariamente. Es obligación del español mantener el rojo quemado durante todo el verano, y así hicimos nosotros, además el país entero estaba eufórico por el mundial. Aunque si somos ciertos a la verdad, he de reconocer que los de tiempo libre hemos pisado poco la piscina como ya he dicho. Pero también es verdad que nuestro trabajo no es tan pesado como el de los monitores de temas en el sentido de acompañamiento, aunque es bien cierto que no tenemos la suerte de conoceros en profundidad como hacen vuestros monitores que es la parte bonita de su labor. Los monitores de tiempo libre somos de todos y de ninguno. Sería injusto que mencionara lo bien que me lo he pasado con tal persona o con tal grupo, pues me lo he pasado genial con todos, de una forma u otra obviamente, cada edad tiene sus formas de disfrutar su momento. También hay que agradecer al equipo de animadores, que realmente puedo decir que se ha currado mucho y bien, por todos vosotros. Tened en cuanto que todo nuestro esfuerzo lo hacemos por vosotros, a nosotros no nos paga nadie, nos pagáis vosotros mediante cariño y vida. Con vuestra vida.
Continuando nuestro repaso, los más mayores recordaréis con entusiasmo juegos como el Stratego, y los más pequeños (que no creo (y realmente espero) que ninguno de ellos lea esto) recordarán la noche del terror, yo personalmente me lo pasé bastante bien asustando a traición a la gente. Incluso los mayores, con los chulos que son a veces ellos también se asustan cuando les privan de la vista. O cuando medio campamento se me quedó dormido (monitores incluidos) en mi super-actividad de la noche de estrellas. Os acordáis de la comida, ¿Qué rico el arroz, verdad?¿Qué me decís de la verdura, teníamos una dieta puramente mediterránea, todos los días verduras, lechuga, ensalada y cosas parecidas? O el agua embotellada, o mejor dicho, estar todo e l día bebiendo agua envasada, aunque he de decir que a los de tiempo libres nos vinieron muy bien las garrafas de agua para hacer actividades. Una de las partes más importantes del campamento fueron los partidos de fútbol, pero no los nuestros, sino los de la selección española. Para los más pequeños, que tienen una fe ciega en la selección, los más mayores tuvimos que frotarnos los ojos más de una vez, y de dos, y de tres para ser conscientes de lo que estábamos viendo, y de los que estábamos viviendo. Puede que sea el momento futbolístico más importante de nuestras vidas, aunque no lo sepáis todavía jóvenes imberbes. Ja! Aún así no quiero que se extraiga que lo mejor del campamento fue el mundial, ni mucho menos, lo importante de ser animador es estar con vosotros, son vuestras risas, vuestras bromas, incluso cuando os tenemos que regañar un animador salesiana en el fondo ya os está perdonando, porque Don Bosco así lo habría hecho.
Quiero finalmente resaltar la figura de Don Bosco, gracias a él estamos todos donde estamos. Sin él no habría empezado nada, y sin él yo no tendría motivo realmente para hacer lo que hago.
Sin vosotros nada de esto tendría sentido. Gracias
No hay comentarios:
Publicar un comentario